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General

El aluminio, un material infinito

El reciclaje de aluminio ahorra más de 100 millones de toneladas de CO2 cada año

18 de Febrero de 2025

muchas latas abandonadas en la calle

Las toneladas recicladas en 2022 permitieron evitar la emisión de 5,4 millones de toneladas de CO₂ equivalente.

El aluminio no se degrada durante el proceso de reciclaje pudiendo ser reciclado sin perder sus propiedades lo que posibilita reducir la necesidad de extraer nuevo aluminio de la bauxita y, por tanto, la disminución de su huella ambiental. Además, el proceso de reciclado utiliza solo el 5 por ciento de la energía necesaria para producir aluminio nuevo, lo que representa un ahorro energético considerable posicionándolo como un material fundamental para la economía circular.

En Europa, el 75% del aluminio producido sigue estando en uso y es, el reciclaje de las latas de aluminio, un hito referente en cuanto a récords se refiere, sin embargo, las cifras de 2022 muestran un descenso del 1% en el porcentaje de recuperación, aunque la cantidad recuperada sea mayor al año anterior. Esto es debido, según el último informe de Metal Packaging Europe (fabricantes de latas de bebidas) y European Aluminium (proveedores de aluminio) a que ha aumentado el consumo y producción total de latas pero el nivel de recolección y clasificación se ha mantenido estable

Esta situación no contribuye a alcanzar el objetivo marcado por el nuevo Reglamento (UE) 2025/40 del parlamento europeo y del consejo de 19 de diciembre de 2024 sobre los envases y residuos de envases donde se marca como objetivo el 90% de reciclaje en Europa.

Dicho reglamento establece, en su artículo 50, el límite del 1 de enero de 2029 para que los Estados miembros adopten las medidas necesarias para garantizar la recogida separada de, al menos, el 90 % en peso, por año, de las botellas de plástico de un solo uso para bebidas con una capacidad de hasta tres litros, y de los recipientes de metal de un solo uso para bebidas con una capacidad de hasta tres litros comercializados por primera vez en cada Estado miembro en un año.

Para poder alcanzar este objetivo marcado es necesario mejorar y ampliar las infraestructuras de recogida donde juega un papel importante la implantación de los Sistemas de Depósito Devolución y Retorno (SDDR) sin los cuales será difícil alcanzar la circularidad del 100% de las latas de aluminio para bebidas en 2050 perseguida por el sector.

La implantación de este sistema, con el que no todos están de acuerdo, debe realizarse cuanto antes ya que la ciudadanía debe adquirir nuevos hábitos y, una vez implantado, se podrá comprobar si, mediante el reciclaje ‘lata a lata’, las tasas de recuperación aumentan. Un reto y un éxito que sólo se podrá lograr con la implicación de toda la sociedad.