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DEPURADORAS MAS CIRCULARES NECESARIAS PARA CUMPLIR CON EL OBJETIVO DE CONTAMINACIÓN CERO

11 de Julio de 2022

imagen de un decantador
Decantador

Es necesario un cambio, no solo de normativa sino también de percepción de las responsabilidades de cada uno de los eslabones para conseguir que el problema del agua se vaya solucionando con el objetivo de alcanzar la circularidad

Según el informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) las aguas residuales tienen un papel fundamental en el cambio pretendido por Europa hacia la contaminación cero pero, para ello, es necesario mejorar en eficiencia y no sólo limpiar el agua para devolverla al medio.

La existencia de nuevas tecnologías pueden posibilitar que estas instalaciones se conviertan en verdaderos centros de recursos al, no solo proporcionar agua regenerada sino también energía, nutrientes y materiales orgánicos para su reutilización, reciclaje y recuperación con lo que cumplirían con las ambiciones del Pacto Verde Europeo.

El informe «Más allá de la calidad del agua – Tratamiento de aguas residuales en una economía circular» se centra, principalmente, en las oportunidades para alcanzar la contaminación cero y la circularidad con el tratamiento de las aguas residuales, no sólo la de las hogares sino también de las industrias y las escorrentías urbanas de las carreteras, entre otras.

Pero es importante destacar que el tratamiento necesario para obtener aguas limpias puede dar lugar productos tales como lodos contaminados y producir gases de efecto invernadero que contribuyen a la contaminación del medio (aire, suelo y agua). Es por ello por lo que las plantas de tratamiento tienen grandes retos por delante donde la innovación y la investigación juegan un papel fundamental.

Asimismo hay que añadir que las revisiones de las normativas europeas tales como las Directivas sobre tratamiento de aguas residuales urbanas y sobre lodos de depuradora nos muestran que existen muchos más contaminantes en las aguas residuales urbanas de los que se reconocían anteriormente en la legislación de la UE y muchos de ellos proceden de los hogares.

Por todo ello es necesario concienciar a la ciudadanía, no sólo en un uso responsable del agua sino del coste económico y medioambiental que la gestión de las aguas contaminadas supone así como la necesidad de asumir las responsabilidades individuales y colectivas que nuestras actividades y actitudes generan.