Entrevista del trimestre "Querida Basura"
La entrevista del primer boletín del año 2025 lo enfocamos en la comunicación
27 de Marzo de 2025

Desde la Dirección General de Economía Circular y Agenda 2030 de Castilla-La Mancha estamos convencidos de que es necesario que la ciudadanía esté informada para obrar en consecuencia y, por ello, queremos saber cómo se nos escucha mejor. Por ello, hemos entrevistado a “Querida Basura” un grupo de personas expertas en comunicar dentro del ámbito de los residuos
Querida basura se define a sí misma como la primera agencia de comunicación especializada en economía circular, residuos y reciclaje. Su objetivo es transformar la percepción de la basura y generar un cambio real en la forma en que la sociedad interactúa con los residuos a través de estrategias innovadoras de comunicación, ayudando a empresas, administraciones y SCRAPS a conectar con la ciudadanía, movilizándola hacia un modelo basado en la economía circular.
Hasta ahora no existía ninguna empresa de comunicación especializada en residuos ¿Qué os impulsó a tener la idea de "Querida Basura"?
Victor González, socio y fundador de Querida Basura, acumuló más de una década de experiencia en el sector del reciclaje—tras liderar una planta en Cataluña y colaborar en 13 países de Latinoamérica con gobiernos y empresas del sector— se dio cuenta de que existía una falta crítica de información, concienciación y educación sobre la gestión de residuos y el reciclaje. Esta carencia impide que la sociedad adopte prácticas sostenibles y avance hacia un modelo de economía circular, ya que el reciclaje no es solo un proceso técnico, sino una transformación social que requiere mensajes claros y efectivos. Así, Querida Basura nace para cambiar esta realidad a través de una comunicación estratégica y auténtica, que inspire a la ciudadanía a ver la basura como un recurso y no como un deshecho.
Los comienzos nunca suelen ser fáciles, ¿Ha sido también vuestro caso?
Como ocurre con todo proyecto innovador, los inicios han presentado sus desafíos. Sin embargo, la acogida ha sido sumamente positiva. Desde nuestro lanzamiento, hemos captado el interés de diversos actores en España y México, consolidando colaboraciones con instituciones clave. La urgencia de un cambio de hábitos que genere menos residuos, que alargue la vida de los productos y que gestione los residuos generados de manera inevitable requiere de soluciones disruptivas que dan como resultado servicios como el que ofrecemos, con una alta demanda desde el principio y que nos reafirma en nuestra dirección denotando que hoy, más que nunca es necesario un cambio en la forma de comunicar y educar sobre la sostenibilidad
Os definís como diferentes a otras empresas publicitarias y lo justificáis alegando que conocéis la problemática. ¿Nos contáis por qué?
Nuestra diferencia reside en la integración única de dos mundos: el conocimiento técnico del reciclaje y la experiencia en comunicación estratégica. Nuestro equipo domina en profundidad el sector de los residuos, lo que nos permite diseñar campañas efectivas basadas en datos reales y una comprensión práctica de las barreras existentes. Esta dualidad nos faculta para conectar con la ciudadanía y con las empresas de una manera que impulsa la acción, logrando que el mensaje llegue con claridad y relevancia. Así, no sólo transmitimos información, sino que motivamos un cambio de hábitos que transforme la manera en que se gestionan los residuos.
Siendo así, ¿qué perfiles profesionales conforman el equipo de Querida Basura?
Contamos con un equipo multidisciplinario formado por expertos en reciclaje, comunicación, marketing y diseño. Víctor González lidera el proyecto con su amplia experiencia en el sector, y se une a Alberto Fernández, fundador de Normmal, una agencia integrada de creatividad y medios con enfoque sostenible. Además, nuestro equipo incluye profesionales especializados en creatividad, estrategia, medios y sostenibilidad. Esta diversidad de perfiles nos permite abordar cada proyecto desde múltiples perspectivas y ofrecer soluciones integrales
Volviendo a los residuos y vuestro conocimiento con la problemática y el sector, ¿en qué ámbito creéis que es más urgente actuar?
Es fundamental centrarse en la información, educación y en la concienciación de la ciudadanía. Si bien hay infraestructuras avanzadas para la gestión de residuos, la falta de información y el desconocimiento generan problemas en la correcta separación y el reciclaje. Además, es imperativo apoyar a empresas y administraciones en la comunicación de sus iniciativas de economía circular, para que el mensaje sea claro y, mejore el compromiso social y empresarial, aumentando las tasas de reutilización y reciclaje y fomente una cultura de sostenibilidad.
Desde la administración llevamos años haciendo educación ambiental en muchos ámbitos y con diferentes metodologías y los resultados obtenidos no son los realmente esperados a pesar de los esfuerzos y recursos invertidos; ¿Cómo estáis tan seguros del éxito de vuestras campañas?
El reto no es la cantidad de campañas, sino la forma en que se comunican. Muchas iniciativas se quedan en la superficie porque no se abordan los matices técnicos del reciclaje, lo que conlleva a perder información crucial. Esto hace que se pierda información clave y que el mensaje no llegue con la claridad y el impacto no sea el esperado.
En Querida Basura aplicamos estrategias de marketing fundamentadas en el comportamiento humano, insights sociales y narrativas emocionales que conectan de forma genuina con la ciudadanía. Nuestro enfoque se centra en que la sociedad “quiera a la basura”: que comprenda y valore los residuos como recursos valiosos para el futuro. Esta metodología, basada en la repetición y la diversificación de canales, ha demostrado en distintos estudios su efectividad para generar cambios de comportamiento sostenibles a largo plazo.
A menudo no somos conscientes de que todo lo que consumimos acaba convirtiéndose en residuo, y el problema no es solo desecharlo, sino desaprovechar su valor. No podemos permitir que al tirar algo, la gente no perciba que ese material puede transformarse en un recurso para el futuro. Nuestro enfoque busca precisamente generar esa conciencia y movilizar a la sociedad hacia un cambio real.
¿Ampliáis vuestro trabajo con talleres, charlas, etc., o vuestra forma de llegar a la ciudadanía es únicamente a través de publicidad?
Además de nuestras campañas publicitarias, complementamos nuestro trabajo con talleres, charlas y colaboraciones con instituciones educativas. Muchos clientes han expresado la necesidad de acciones directas e interactivas para reforzar el mensaje, por lo que estas iniciativas nos permiten alcanzar un impacto más profundo y duradero.
También colaboramos con empresas para mejorar su comunicación interna en sostenibilidad, capacitando a empleados y directivos en prácticas medioambientales. Con los constantes cambios en normativos en la UE respecto a los residuos y el reciclaje, es crucial que tanto empresas como administraciones comuniquen sus avances de manera efectiva, generando un efecto multiplicador que impulse a la transformación del sector desde dentro.
Desde vuestra perspectiva, ¿pensáis que la ciudadanía es consciente del punto en el que nos encontramos en cuanto a residuos se refiere? ¿Sabe lo importante y necesario de su acción?
No del todo. Aunque la preocupación por el medio ambiente ha aumentado, aún persisten dudas y desinformación sobre qué se recicla realmente y cómo hacerlo correctamente. Además, la mayoría de las personas no percibe plenamente las consecuencias económicas y ambientales derivadas de una mala gestión de residuos. Nuestro reto es reforzar la comunicación de manera clave y accesible, para que la acción de cada ciudadano se entienda como vital para la conservación de recursos y la calidad de vida.
Cambiar esta percepción implica demostrar que el reciclaje no es una carga, sino una contribución directa al bienestar colectivo.
La cantidad de normativa demuestra la atención de las administraciones por la necesidad del cambio pero, ¿qué otros sectores económicos habéis percibido preocupados por la falta de acción y concienciación?
Hemos detectado un creciente interés por parte de las empresas que ya han integrado la sostenibilidad en su modelo de negocio, así como de los SCRAP (Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor), que tienen la obligación de destinar recursos a la comunicación para conseguir alcanzar los objetivos de sus adheridos. Además, sectores como el retail, la alimentación y la moda comienzan a preocuparse seriamente por el impacto ambiental de sus productos y servicios. Este cambio de paradigma impulsa a estos sectores a buscar una comunicación que no sólo cumpla con la legislación, sino que también fomente una transformación cultural.
Las fake news y bulos que existen, como que tras la recogida todo se mezcla, no son nuevos y no han llegado a la ciudadanía a través de ninguna campaña. ¿Tenéis la fórmula para revertir esta situación?
Somos plenamente conscientes de los mitos y bulos que circulan en torno al reciclaje. Creemos que, más allá de insistir en la separación de residuos en casa, es fundamental abordar las barreras reales: La falta de tiempo, la desinformación, la sensación de ineficacia. Nuestro conocimiento profundo del proceso completo de gestión de residuos nos permite identificar dónde se generan las confusiones y atacar la raíz del problema. A través de campañas basadas en datos y experiencias reales, buscamos desmontar estos mitos y ofrecer a la ciudadanía información veraz y práctica, que le permita entender y valorar el impacto positivo de sus acciones
Actualmente, la forma de informarse es variada y diversa en función de la generación y de otras preferencias, por ello cuesta mucho llegar a la ciudadanía y que el mensaje les haga reaccionar. ¿Qué medios usáis para mover conciencias de todos los estratos generacionales y sociales?
Nos adaptamos a cada audiencia utilizando un enfoque multicanal. Para el público joven, apostamos por campañas en redes sociales y formatos digitales interactivos, mientras que para generaciones mayores empleamos medios tradicionales como radio y televisión. Además, desarrollamos experiencias interactivas y eventos especiales que permiten la gamificación del aprendizaje y el intercambio directo de conocimientos. Esta estrategia diversa garantiza que el mensaje llegue de manera efectiva a todos los estratos sociales, impulsando la participación y el cambio de comportamiento.
Sabemos que la concienciación de la ciudadanía no se consigue de un día para otro, pero queremos intentarlo. ¿Tenéis ya estudios o estimaciones del tiempo necesario para que un mensaje sea aceptado y ejecutado por el público receptor?
El cambio de hábitos es un proceso que depende de múltiples factores, pero estudios en comportamiento indican que es necesario repetir el mensaje de forma continuada y a través de diferentes canales para lograr un impacto sostenible. En experiencias anteriores hemos observado que el impacto se vuelve significativo entre los 6 y 12 meses de exposición constante a mensajes claros y relevantes. Esta temporalidad refuerza la importancia de mantener una comunicación persistente y adaptada, que fomente gradualmente la transformación en los hábitos de la ciudadanía.
Bueno, la temática y metodología es interesante pero no queremos robaros más tiempo. Muchas gracias por contarnos vuestros planes y forma de trabajar. Os deseamos mucho éxito e invitamos a que os conozcan más a través de vuestra página web queridabasura.com.