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Futura Ley Europea de Economía Circular

Esta ley pretende acelerar la transición, ya iniciada pero que avanza lentamente, hacia un modelo económico más sostenible, innovador y competitivo que convierta a Europa en un referente mundial

10 de Febrero de 2026

el futuro de la union

Con numerosas iniciativas ya puestas en marcha, la consulta pública ha estado abierta desde el 1 de agosto hasta el 6 de noviembre de 2025 para conocer las inquietudes y necesidades de todos aquellos agentes y ciudadanía que hayan expresado sus requerimientos en busca de soluciones factibles y rentables

Con previsión de estar lista para el primer semestre de 2026, esta Ley pretende impulsar las materias primas secundarias mediante la creación de un mercado único que posibilite la estabilidad de la Unión frente a las vicisitudes geopolíticas haciéndola más resiliente y fuerte así como aumentar la oferta de materiales reciclados y estimular su demanda dentro de la UE con el objetivo, entre otros , de mejorar la competitividad y el crecimiento económico promoviendo la reutilización, el reciclado y la refabricación de materiales en dirección a la consecución de los objetivos marcados tanto en la Brújula de competitividad como en el Pacto Industrial Limpio para posicionarse como líder mundial en economía circular en 2030.

Para ello, la tasa de circularidad (cuanto de circular es una economía) de la Unión Europea, situada actualmente en un 12% pretende ser duplicada para 2030, objetivo establecido en el Pacto Industrial Limpio. Para ello, se ampliarán y reforzarán las medidas del Segundo Plan de Acción adoptado en marzo de 2020, uno de los pilares fundamentales del Pacto Verde Europeo.

Pero muchas de las medidas establecidas en este Segundo Plan ya están puestas en marcha:

En marzo de 2022 se adoptó la estrategia de la UE para textiles sostenibles y circulares.

En 2023 se propuso una nueva Regulación sobre vehículos al final de su vida útil y un Reglamento sobre Microplásticos además de adoptar una restricción REACH sobre la adicción intencionada de microplásticos y medidas sobre la liberación no intencionada de los mismos.

En marzo de 2023, la Comisión presentó una propuesta de Directiva para fundamentar las reclamaciones ecológicas.

En julio de 2023 se adoptó un nuevo Reglamento de Baterías que garantiza que las baterías lanzadas al mercado de la UE sean sostenibles y circulares durante todo su ciclo de vida.

En marzo del 2024 se consiguió que los consumidores puedan recibir mejor información en el punto de venta sobre la durabilidad y reparabilidad de los bienes y los derechos legales de garantía del consumidor gracias a la Directiva que empodera a los consumidores para la transición verde.

En mayo de 2024, un nuevo Reglamento sobre envíos de residuos entró en vigor con el objetivo de garantizar que la UE no exporte sus desafíos relacionados con los residuos.

En julio de 2024 entró en vigor tanto la Directiva sobre la reparación de bienes (2024/1799) que establece el derecho a reparar como el Reglamento de Ecodiseño para productos sostenibles (ESPR), piedra angular del enfoque de la Comisión hacia productos ambientalmente más sostenibles y circulares

En agosto de 2024 comenzaron a aplicarse las Mejores Técnicas Disponibles (BAT) integrando prácticas de economía circular y eficiencia de recursos al adoptar la Directiva de Emisiones de Animales Industriales y de Ganado (IED 2.0) tras la revisión de la Directiva de Emisiones Industriales.

Ya en febrero de 2025 entró en vigor el nuevo Reglamento sobre Residuos de Embalaje (PPWR) y en julio se ha evaluado la Directiva sobre Residuos de Equipos Eléctricos y Electrónicos (WEEE) que dará pie a la revisión de la Directiva de los RAEE, como parte de la próxima Ley de Economía Circular.

Además, en julio la Comisión indicó que se comenzaría a aplicar un sistema digital de traslado de residuos que permitirá a las empresas pasar del papel y cuya implantación definitiva se realizará a partir de mayo de este año 2026. Esto mejorará la competitividad de las empresas, reducirá su carga administrativa y racionalizará los traslados transfronterizos de residuos dentro de la UE protegiendo la salud de las personas y el medio ambiente además de mejorar la trazabilidad de los residuos, simplificar las operaciones y frenar los envíos ilegales posibilitando el reciclaje en las instalaciones más eficientes de los Estados miembros.

Asimismo, y hasta el 31 de octubre, ha estado abierta una consulta pública sobre la armonización de la clasificación de determinados tipos de residuos (los denominados residuos de la lista verde) para facilitar sus traslados transfronterizos

Gracias a la continua evaluación del progreso y la implementación de las acciones se puede analizar, evaluar y rectificar las acciones emprendidas hacia la consecución de una economía circular en el territorio europeo.

Por eso, no basta con legislar, hay que llevarlo a la práctica, implementar e involucrar a todos los agentes implicados y, con alianzas y colaboración, alcanzar los objetivos perseguidos en el conjunto de la Unión.