La dirección de la Industria Europea
El Pacto Verde Europeo está transformando la UE en una economía moderna, eficiente en el uso de los recursos y competitiva.
12 de Marzo de 2026
Con el objetivo de ser un climáticamente neutra, la Unión Europea persigue la descarbonización de todos sus procesos.
Atendiendo al Informe de la Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA) las industrias intensivas en energía son vitales para la economía de la Unión Europea y, en su conjunto, estos sectores representan el 19,7% del GVA (Valor Añadido Bruto) en la manufactura de la UE (Eurostat, 2025a). En contrapartida, suelen utilizar altos niveles de energía, representando más del 60% del consumo total de energía en todos los sectores manufactureros (Eurostat, 2025b) y teniendo en cuenta que, en la UE la electricidad sigue costando entre dos y cuatro veces más que para los principales socios comerciales de la UE (CE, 2025a), las industrias utilizan otros sistemas de energía que son más contaminantes.
Estas industrias intensivas en energía representan, no solo una parte significativa de las emisiones de GEI (gases de efecto invernadero), sino también otros contaminantes atmosféricos clave que suponen un coste externo considerable para la sociedad de la UE por ello, es importante y necesario impulsar la transformación de estos sectores hacia la descarbonización, la prevención de la contaminación y la circularidad lo que conllevará múltiples beneficios para el medio ambiente y la salud pública, al tiempo que fortalecería la competitividad global de la UE al reducir los costes sociales.
Teniendo en cuenta que estos sectores son estratégicos para fortalecer la independencia de la UE, se han desarrollado planes de acción personalizados bajo la Decisión de Ejecución del Consejo (CID) puesto que los diferentes perfiles de emisiones demuestran la necesidad de medidas específicas por sector para abordar las fuentes más críticas de contaminantes, ya sean derivadas de la combustión, impurezas de materia prima, la manipulación de materias primas o procesos químicos dentro de una planta.
Así, en dirección a una descarbonización acelerada se han identificado diferentes vías entre las que destacan la electrificación de procesos, el uso de materias primas alternativas y secundarias, y la integración de principios de economía circular pero, aunque estas estrategias pueden generar beneficios simultáneos en términos de mitigación climática, reducción de la contaminación y menor dependencia de recursos primarios, pueden implicar compensaciones entre objetivos ambientales lo que intensifica la necesidad de los planes específicos y su control.
Asimismo, y en la dirección de apoyo a nuestra industria, la Comisión Europea ha presentado la denominada Ley de Aceleración Industrial, una propuesta legislativa para incrementar la demanda de tecnologías y productos hipocarbónicos fabricados en Europa y reforzar la competitividad industrial del continente. Se presentó en el marco del Pacto por una Industria Limpia y también responde a las recomendaciones del informe Draghi, que plantea reforzar la demanda de productos limpios y tecnologías estratégicas fabricadas en Europa mediante la contratación pública y los sistemas de ayuda.
Con esta propuesta se pretende impulsar los mercados pioneros de productos «Made in EU» e hipocarbónicos introduciendo preferencias en la contratación pública y en los sistemas de ayuda pública con el objetivo de estimular la demanda de productos industriales europeos y elevar la participación de la industria manufacturera hasta el 20 % del PIB europeo en 2035 (estaba en 14% en 2024).
Este Reglamento tendrá que negociarse entre el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea antes de su adopción definitiva y su posterior entrada en vigor.

